Borron, borrame. Contame de nuevo como bailar el mambo.
Decime como sumar sin que te de negativo, como pasar solo sintiendote acompañado.
No te pierdas, no quieras volver porque no sos mejor, porque te cuesta, porque te duele. El camino esta para seguir adelante, y si se acaba el camino es más aventurezco crear uno nuevo. La fuerza no te falta, aba. Perdiste fuerza?, te quedaste cómodo y feliz?, perdiendo masa, perdiendo peso, perdiendo la cabeza.
Y la cabeza? no se puede recuperar si se te cayó por el camino, tus zapatos no fueron hechos para desandar.
Caminá, hasta que te crezca otra cabeza, o hasta que seas capaz de cambiarte los zapatos solo.
Y cuando no puedas caminar, corré.
Las modelos sonríen entre bambalinas, y pasean sus zapatos por delante del espejo como gatas que se saben absolutamente deseables. Y los responsables de cazarlas en la pasarela se enredan con ellas para fotografiarlas en su hábitat natural, mezclándose con las sedas y los satenes como si fueran parte de la historia de la belleza que se mira pero no se toca. Qué rápido van mutando esas cosas.
Uno de mis mayores defectos (además de ser impulsiva, repetir 10 veces el mismo chiste, comer demás,autoboicotearme constantemente y algunos más) es no pensar antes de actuar.
Quería escribir sobre la importancia de empezar de cero.
Un amigo mío que se compró una moto, dice que lo mejor de todo es “acelerar y dejar todo atrás“, y cada tanto pienso en que estaría bueno poder hacer eso.
Quizás él haya sido un buen consejero - pero eso ahora no me importa.
Es como cuando estás mezclando témperas para un dibujo y el celeste te queda muy oscuro entonces le ponés más blanco y después te parece que está muy clarito y le ponés más azul, y después lo querés más lila y le ponés un poco de rojo, pero te queda muy violeta, entonces agregás más blanco hasta que es todo un quilombo y ya ni te acordás para qué querías usar celeste en primer lugar.
En esos casos, es mejor dar un paso al costado y arrancar desde el principio. Una casa nueva, un barrio nuevo, amigos nuevos y una nueva forma de ver la vida es lo que necesito ahora, aunque no haya tenido tiempo de pensar en cómo voy a arreglármelas para hacer todo lo que quiero.
Así que estos días aprovecho para ir poniendo todo en cajitas y fantasear con sillones rosa, un balcón que dé a algún lugar lindo y un lavadero para poner el lavarropas y guardar las escobas. Sé que no es lo mismo que subirme a la moto y recorrer Sudamérica, pero algo es algo.
Perdí el celular. Hace calor. No tengo ganas de internet. No hay nada en la televisión. Igual sobrevivo la mayoría del tiempo, pero volví al colegio después de un viaje muy loco y me esta haciendo mal. Me olvido de "el otro mundo", fuera de la casa o de las salidas con alcohol o de los amigos. El mundo exterior es muy hostil, pero el colegio no es hostil, se somete bastante a mis reglas. Lo que no se somete a mis reglas puede resumirse en una nota. Hace calor. Despues de un fin de semana muy agitado hace mucho calor y lo sufro y me aburro. Imagino cosas. No estoy triste, solo un poco cansada. En fin, perdi el celular. Borrenme hasta que vuelva. Pueden dejarme mensajes aca. volví y para quedarme,blog.

Como el gramófono echaba a perder en mi cuarto de estudio el aire de ascética espiritualidad, como los bailes americanos irrumpían extraños y perturbadores, hasta destructores, en mi cuidado mundo musical, así penetraba de todos lados algo nuevo, temido, disolvente en mi vida hasta entonces de trazos tan firmes y tan severamente delimitada. El tratado del lobo estepario y Armanda tenían razón con su teoría de las mil almas; diariamente se mostraban en mí, junto a todas las antiguas, algunas nuevas almas más; tenían aspiraciones, armaban ruido, y yo veía ahora claramente, como una imagen ante mi vista, la quimera de mi personalidad anterior. Había dejado valer exclusivamente el par de facultades y ejercicios en los que por casualidad estaba fuerte y me había pintado la imagen de un Harry y había vivido la vida de un Harry, que en realidad no era más que un especialista, formado muy a la ligera, de poesía, música y filosofía; todo lo demás de mi persona, todo el restante caos de facultades, afanes, anhelos, me resultaba molesto y le había puesto el nombre de «lobo estepario».
[Fragmento de "El lobo estepario", 1927, de Hermann Hesse]
Las cosas que mucho suben, al mejor tiempo caen.

Así es como un dìa cambia el viento. Dejàs de acomplejarte porque todos tardan menos que vos para elegir alguna prenda, no te importa. No importa que los otros jueguen mejor a todo, ganen o no, pones esa canciòn que es malìsima pero siempre se te pega, y te da lo mismo que te vean cantándola caminando entusiasmada. Porque un dìa el entusiasmo te saca de la cama y aunque no entendés mucho está bueno, porque no hace falta ser consecuente con tus ganas de morirte, con el propio desprecio repentino, con tu bochorno, ¿para que? si un dìa por algo que jamás vas a descubrir que es, respirás y te ponés de pie igual. Y ese dìa ves que movés los brazos al lado de tu cuerpo,es como si por primera vez entendieras que estás viva, y que lo más terrible no es tan terrible, ni siquiera terrible. Porque hay sol, porque pasaron blondie en la radio, haciendo ese tema de los paragons que te encanta, y vos te acordaste de eso que nunca te acordabas, o porque del auto de adelante te saludò un nene y sonrieron los dos cómplices de no se sabe què, pero de eso. De estar vivos, de no querer lamentarse, de que llueve, de que hace calor, de que llegas tarde a todos lados. Incluyendo a fin de mes, a tus promesas, a las posibilidades de algo. No importa: porque así es cómo un día cambia el viento.
Me gustaría aplaudir y enderezar el espacio, mis pestañas, remediar la curvatura del espacio producida por los cuerpos, me gustaría ver cómo desaparecen las gotas en el vacío cuando el mismo se comporta de manera lineal, cuando se extinga mi intervención física, como las gotas que siempre líquidas pasan del tiempo formando finas capas límites, resistiendo placeres inventados, resistiendo el espíritu llenador de todo lo que nos trata de desbordar desde lo visible, desde lo invisible, la resistencia de la antimateria repeliendo fenómenos demasiado humanos, demasiado fugaces en ese vacío que intenta explicar tantas cosas mías.
Recorro la calle atardecida juntando hojas de diversas formas.
El sonido del viento es como una canción de despedida. Es como la música de una cajita en donde guardamos la infancia junto con el primer deslumbramiento y el último amor.
Me gusta haberme quedado sola a ésta hora en la que el sol no lastima los ojos ni la piel.
Julio terminó, demasiado frío.
Amo éstos momentos en que me desconecto de todo y soy apenas un vacío que nada tiene y nada espera. Todos los dolores y los sufrimientos se borran.
Sin pensar, soy igual a una nena que juega con su balde y no quiere regresar a la casa. Soy una transparencia que nadie ve.
Que hermoso me parece ser dueña de mi misma. No responder preguntas ni tener la necesidad de preguntar. Aceptar lo que hay en mí ahora. No comparar, no programar, no hacer proyectos, no sentir en mis hombros la responsabilidad de toda la gente que depende de mí, que espera con total seguridad de recibir lo que me obligo a darle. Para eso crecí. Para eso edifiqué.
Ahí, en éste lugar, me relajo. Suelto los hilos. Me desarmo. Soy un rompecabezas con las piezas al viento, y no importa si al unirse las piezas lo que se forma es un árbol, una mesa, una mujer, un pájaro, una calle desierta, un farol encendido, una rosa. Desarmada. Suelta. Floja. Blanda. Despierta. Con los cinco sentidos explorando la libertad.
Soy mía.
estaba volando con el vacío que siento/sentimos a veces. Que no es algo corporal (ya que como y como pero no se llena), pero tampoco es racional. Esa parte poética de los seres humanos, esa dimensión que no puedo conceptualizar, eso que es la vida, la existencia supongo.
Y como un estado emocional presente, a pesar de saber que todo cambia, lo siento infinito y eterno.
La esperanza como confianza de que algo nuevo siempre va a aparecer, y solo por eso vale la pena seguir viviendo. ¿De dónde sale eso nuevo? de nosotros, de las personas digo. Y entonces somos existencias modificándose unas a otras, por momentos lastimándose, por momentos amándose. Directamente o por medio de las creaciones que cada uno hace: las obras, las miradas, las palabras, los silencios.
la intriga, la ilusión, la conexión, la chispa que dura tan poco. pero es tan hermosa.
y el vacío.
El alma es como una ciudad que tiene esquinas. La vida va transitando por sus calles, abriendo puertas para que entren los seres que van a acompañarnos por un tiempo, para que entren las cosas que van a amanecer o a destruírnos. Hay una esquina para los encuentros, una esquina para la ilusión, una esquina desde donde se ve nacer el sol. Pero también hay una esquina en la que agitamos el pañuelo de la despedida, una esquina en la que se nos pierde lo que amamos, una esquina en la que decimos adiós. Algunos no la conocen. Otros saben de memoria sus baldosas, su viento, su calor nochecido, su olor salobre a llanto. Yo no quiero pasar por ahí. me hace tan bien el amor. disfruto taanto las puestas del día desde la otra punta de la avenida. te miro de lejos, te prometo cruzar nunca.
"Cuando tú seas vieja
y me recuerdes
piénsame como hoy
y tendrás un amor
que siga siendo joven."
Bertolt Brecht
estaría bueno canalizar mi nueva sensibilidad en abrazos o cosas por el estilo
hasta ahora todo está encaminado.
me tome un par de vasitos de vino con la familia y volví escuchando bob dylan. no le entiendo nada, solo palabritas. pero vi las películas y con ese tono melanco que tiene ya me trasladó a calle fantasía. quería cruzarme con alguien y quererlo mucho y sentir que hace tanto que no nos vemos, invitarlo a tomar una coca en la vereda y charlar de lo grandes que están los chicos, de lo buena que era la vida para que nos hayamos cruzado así. llorar un poco pero bien, por exceso de alcohol y frío y buzos y los poros siempre tan humanos. pasarnos los teléfonos, prometernos todo y alejar espaldas para morirnos a mitad de camino.

bueno. hice un trato con mi cerebro: leo una fotocopia, veo un capítulo de los simpsons, leo otra fotocopia y veo otro capitulo de los simpsons. es un buen negocio, que no esta funcionando. todavía no pude terminar la primera copia y ya terminé 3 capítulos. ahora fumo cigarillos por un par de razones nerviosas pero me dan acidez. escribo para fingir que hago algo. me parece que soy media asexual y que podría vivir: ganándome la vida cortando leña con un machete y cocinando para otras personas, gastandola en música y drogas de vez en cuando. mirando series con diálogos increíbles y películas de winnona ryder.. y ya esta, amistad y el resto lo que venga, que no se puede predecir. como ahora pero trabajando y viviendo con más gente. una mezcla de sobrevivir + música. ahora estoy "hibernando".. esto de nosalir-noclases-muchas pestes es como un seguro por si me sale mal correr a la vida, así puedo volver y rescatarme tomando nuevamente mi propia sintonía. tal vez seria bueno encuadernarme un poco, al ordenar mi mundo exterior, tal vez me desequilibraría un poco por dentro. tengo una especie de régimen cerebral que seria la envidia de muchos ciclotímicos. Me siento la hija de Freud a veces, puro yo, principio de realidad. Pero Reich tenia razon, obvio.