lunes, 6 de mayo de 2019

*


La primera vez que escuché a los ramones tenía entre ocho y diez años. Tuve un recuerdo muy lindo porque hasta hace algún tiempo percibía mi infancia como privilegiada y bonita pero a la vez extraña, ya que siempre sentí que crecí en piloto automático, como si muchxs otrxs hubieran estado controlando mi vida por mí.  Y habrá sido por eso que tener dejavúes y emociones con los ramones, me hizo brotar la piel de gallina. Sonreí en silencio. Me sentí muy viva.
Todo comenzó mientras miraba un concierto en vivo del 82, en un festival de Texas. La energía de Joey, de ese loco lindo, está en muchos altares mentales y es uno de esos buenos ejemplos para tomar como referencia relacional en la vida. Me genera lo mismo que el Flaco, que Patti, que la abuela Margarita. Me rodeo de amigxs como Joey. Como ustedes. Estoy segura que él miraría documentales del espacio con nosotrxs, y no sé porqué se me ocurre que haría un fanzine por semana y los presentaría en muchas ferias. Y claro, allí estaríamos. Bancando los trapos.
El reci estaba buenísimo, era un día muy soleado,  sonaba una catarata tras otra de hits y la gente estaba en malla sin cantar y sin poguear, bajo un nivel hipnótico importante y poderoso.
Con mis sentidos compenetrados en esa escena se me prendió una lamparita cálida adentro y cerquita del corazón, y  recordé un póster enorme que estaba pegado en la pieza del hermano de Flopy, mi primera mejor amiga niña inseparable, (que por esa función del piloto automático) hoy es solo una vecina con la que nos saludamos cuando nos cruzamos cada muerte de ovispo en aquellas veredas del barrio que nos vio nacer.
El afiche era gigante, ocupaba toda una pared. Era Rocket to Russia. Y esos capos sonaban siempre de fondo,a  toda hora, los escuchábamos mientras jugábamos a intercambiarnos papeles de carta perfumados o mientras revisábamos las cajas repletas de tazos coleccionables de las papasfritas. sin querer y por inercia, los tarareábamos.
Con el tiempo  Maxi, otro de sus hermanos más grandes que le seguía al más fanático, empezó a vestirse con remeras de la banda y también había flasheado mucho. Además de curtir todos los casettes se estaba juntando a tocar con sus amigxs en su pieza y hacían covers de ANIMAL y  de flema.  Ese mundo que durante tanto tiempo creí que estaba suspendido en el aire se desarmaba ante mis pies para ser un lugar sagrado, un momento placentero, una parte oculta ahora imborrable de la memoria. Que siempre estuvo ahí, abrazándome en todas las canciones que suenan en casa y en vinilo.
 Jamás diría que me hice fan desde aquellos tiempos, sería una gran mentira. en ese momento sólo aceptaba pins y vichas de bandana y de shakira, y ahora me intriga mucho, mucho saber qué pasó en ese bache desde aquel primer sonido hasta la vez en la que los volví a escuchar y decidí tenerlos de cumpas, en cada mutación musical, en cada alegría, en cada baile honorífico.

lunes, 25 de febrero de 2019

vocación





"Why do people want to know exactly who I am? Am I a poet? Am I this or that? I’ve always made people wary. First they called me a rock poet. Then I was a poet that dabbled in rock. Then I was a rock person who dabbled in art."

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Somos


Los superhéroes existen y son anónimos. Algunos son admirados por una gran mayoría, otros solo por unos pocos. En su mundo no existen las categorías ni los estados sólidos, líquidos o gaseosos, porque se van moldeando dependiendo lo que sus misiones diarias demanden. Estos superhéroes no vuelan, están con los pies bien firmes en la tierra. Y en vez de salvar al que se cae, lo levantan, lo empujan o lo despiertan a golpes invisibles si es necesario, pero confían en el tropezón, en las caídas en aviones y en paracaídas, en los principios de los abismos, en las alturas sobre las que se escala, se vuela, se construye, se arroja. Viven en torres sin puerta. Quizás han tenido una antes y las han abierto con demasiada inocencia y confianza, con tanta que se terminó cayendo todo, o las han cerrado temerosos envueltos en sus locuras, depresiones y paranoias. Y desarrollaron ese poder del portal, en donde sólo cuando saben que están preparados para entrar, salir, recibir, la imaginan. La visualizan. La crean.
Los superhéroes tienen un poder que los identifica y los complementa. Se ayudan entre ellos, claro. Están viviendo en la misma hostilidad todxs. Los superhéroes no tienen máscaras.  Los superhéroes tienen un ego que en alguna de las oportunidades en cada uno alcanzó la misma dosis que el nivel de poder en sus sangres. Están repletos de irregularidades, de cicatrices, de errores, pero les queda bien, nos dan un poquito más de confianza cuando nos patinamos y nos alzan de un abrazo.

viernes, 31 de agosto de 2018

:)



Que te sigas moviendo,
que lleves un ritmo,
que tengas un eje
que vaya cambiando
que sientas
como el cuerpo
sostiene tus ideas,
como te abraza el clima
y se adapta
a tu temperatura.
Que cantes, bien fuerte
que saques todo el dolor
toda la carga
todo lo que hoy
te perdonaste.

jueves, 23 de agosto de 2018

hazlo por tí



La falta de amor, el mal de mi época, y  acá luchando para hacer realidad mis deseos, que siempre lo son en el paralelismo de la meditación. Deposito gran porcentaje de las energías en hacer una versión mejor de mí en todos los presentes posibles, y ahí late con fuerza el deseo otra vez, la cura a todos los miedos que atraviesan mi cabeza por más que los barra con una escoba subconsciente. Cada decisión es una posibilidad. Y salir del sistema social actual me encanta, pero solo puedo hacerlo un ratito. Porque somos un yin yang y nada está del todo bien, nada está del todo mal, los juicios y la autoridad no sirven para nada. -me siento templanza-, me siento atada a la tierra pero tengo unas alas enormes y acompaño el fluir del agua como claro ejercicio de equilibro y armonía.
Cada un par de días se me descajeta todo
pero estamos en esa.
Todavía no usé la comprobación del tarot.
pero
el secreto
sin ninguna herramienta de la magia
está en mi.

miércoles, 1 de agosto de 2018

frenesí poético




Cuánto
tengo que saber
de matemáticas
para crear la fórmula
de la intensidad
de mis pensamientos?
Cuáles son
los tiempos verbales
que  transportan
al futuro y al pasado
como un recuerdo,
como un presente,
como un deseo?
Qué es
lo que da  vida a
nuestra esencia,
que puede mejorar
y empeorar
pero
nunca borrarse?


lunes, 19 de marzo de 2018

*




Qué te puedo decir, nada... te entiendo, te abrazo, pero es necesario que pases por esto para comprender bastante lo que significa VIVIR. Así, en mayúsculas, con toda la intensidad. Yo también lloré mucho, sentí todos los desgarros emocionales atravesándome los huesos, busqué la raíz del boomerang del karma que me cacheteó tanto tiempo, me culpé, preferí estar muerta, preferí esconderme, sentía que toda la vía láctea estaba complotada  y giraba a mi alrededor, y me sentìa juzgada, observada y fea. Idealicé una especie de posesión horrible, como si esa fuera la poción de la alegría. El chip de mi cabeza le puso una cara a la felicidad, la cara de alguien que, contradictoria mente, veía y me generaba puñaladas simbólicas en el medio del pecho. No sé si hoy entiendo algo del todo, pero creo que sí. Está bueno dejar de lado la humildad cuando es para ayudar a los demás. Está mejor todavía no caretearla y darse lugar de quererse mucho - temática presente en todos mis posteos - que no es con la finalidad de alarde alguno, sino con sacar al exterior algo de todo lo que siento, lo que me pasa, en este blog narcisista sobre el que como un diario no íntimo puedo acercarme un poco a la empatía de aquellxs lectorxs que son tan pasionales como yo. Dejo de lado la ignorancia del saber que no se nada para festejar mis experiencias, que hoy me traen acá, que me ayudaron a desconfigurar el concepto de libertad para armarlo y desarmarlo como un rompecabezas en donde la figura final es una foto sonriendo y experimentando un frenesí momentáneo, que seguramente se desarmará ante el próximo desafío existencial, aunque eso hoy no importa...
No sé lo que te pasa por las entrañas, pero intento comprenderte, sobretodo cuando te miro a los ojos y noto que solo hay intenciones buenas, que hay alguien que está muy asustadx , y solo espera un reloj mágico que pueda adelantar el tiempo para poder darle play cuando ya todo se encuentre en épocas de templanza. Pero así no funciona. Y creeme, lo más hermoso de que sea esto tan complicado, es que el resultado final te va a volver fuerte y te va a extasiar el alma de amor.



sábado, 3 de marzo de 2018



No dejes que te impresionen las estrellas
que quizá estén todas muertas.
No te dejes corroer por las canciones añejas.
Duerme y nada más.
Esta noche, duerme.
Mañana una muchedumbre de arcoiris
con lo que haya quedado vivo, ya conoces el mecanismo,
te fabricarán una sonrisa nueva.


Ahora duerme y nada más,
esta noche, duerme.
No te castigues con la luna,
ese transatlántico indiferente,
este silencio pasará
volverán las palabras como pájaros,
como veranos, como soles
volverán las palabras
y alguien dirá tu nombre.
Esta noche, duerme,
echa el ancla y duerme,
duerme.


Que por unas horas oscuras nada te hiera.
No llores, no implores, respira y duerme
concéntrate en la respiración
y acaríciate un hombro,
ámate un poco y duerme
esta noche duerme.


Mañana tendrás la oportunidad,
flamante y renovada de volverte a equivocar.



José Sbarra

sábado, 6 de enero de 2018

especie de manifiesto



Hay una herida. Una herida que nunca cicatriza y que quizás compartimos. Duele como injusticia, tiene el color de la incomprensión. ¿Se abre un poquito más cuando nos negamos a mirar a los ojos? ¿Esperamos algún antídoto? El dolor afloja cuando nos damos cuenta que nos acompañamos.  Y si aparece ese dedo acusador que nos toca justo ahí y nos sigue haciendo mal, la herida se hace más grande. Y también somos la indiferencia cuando comemos, cuando caminamos del trabajo a la casa y de la casa a otras actividades mientras a uno de nosotros lo ahogan por un pueblo y a otro le disparan por la espalda, mientras los trendin topic de las redes sociales son reclamos que quedan en la nada y que tristemente también desaparecen. Como desaparecemos nosotras creyendo ingenuamente que la revolución es virtual y no intentamos al menos la rebeldía personal, poniendo a prueba nuestra valentía, enfrentando nuestros miedos con el sello de la belleza y la unión que nos caracteriza.
Se agranda, la herida se agranda. Con cada estereotipo: loco, triste, fea, linda, feliz. ¿Es que hay alguien que pueda entender cómo nos sentimos? A pesar de que nos destruimos, nos asustamos, nos juzgamos, también aprendemos y mantenemos encendida la llama de la conciencia. Seguimos buscando algún remedio para sanar. Lo intuimos cerca. ¿En los pequeños gestos? ¿En las buenas intenciones? ¿En lo que nos enseñan las experiencias?

Nos preguntamos y alimentamos ese amor que surge de las plantas en las grietas de las paredes que entre el cemento y sin tierra aprenden a florecer.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

no critiques nada que no puedas entender.



te quiero porque te gusta la soledad.
porque podés estar con vos mismo
y conmigo.
te quiero porque todo es una posibilidad en tu 
pensamiento.

domingo, 30 de julio de 2017

buena onda que existe lo importante.



hay un problema
con sentir amor muy poético
porque en la poesía
siempre la pasan mal,
la pasan mal todas las partes
o una en particular,
el que la escribe 
por lo general.
Pero en esa falta de dualidad
hay conexión con todas las
demás palabras,
con la belleza 
de una mirada
sobre las cosas
que se olvidan
cuando uno está en otra.

viernes, 21 de julio de 2017

SALE NUEVO FANZINE



¡Vení a buscarlo! Hacele el aguante al do it yourself y a la movida independiente que quiere que expandas mucho más tu imaginación y de paso te llevas muchas sonrisas gratis!


MÁS INFO : http://facebook.com/espaciotrashyT R a S H Y

domingo, 2 de julio de 2017

no temas estás aprendiendo


Estaba ahí, caminando por pleno microcentro un Domingo a las siete de la tarde aproximadamente. Miraba los colores de ese particular horario, el rosa atardecer que le da a los edificios puro sabor a pastel. Estaba mirando las caras que pasaban y se le cruzaban. Muchas prueban vaya a saber por qué el contacto visual. Pero ella decide sólo mirar balcones, ventanas con luces prendidas, algunas sin cortinas, que dejan ver un televisor, a veces un cuadrito, otras solo el cuelgue de la humedad y las bicis sacando sus ruedas hacia afuera para entrar en un pedacito de caja de zapatos.
Estaba ahí, pensando en lo que le gustaría que suceda, en un deseo mental. Respiró e imaginó un reencuentro, con alguien que el tiempo desparramó en algún lugar alejado, pero con quien tenía muy buenos recuerdos. Imaginó un abrazo, un pase de buena energía, y llegó a la esquina y se dio cuenta que ya lo había quemado al proyectarlo, porque si eso se hacía realidad iba a enloquecer el eje metafísico que rige todo y se preguntaría por qué, por qué le pasó, que clase de señal o super poder tenía. 
Y luego volvió a la actividad biológica de caminar y ya rescatarse para volver a casa.

miércoles, 28 de junio de 2017

esa cumpa interior



Es tarde. Tengo mucho frío. ¿Hace cuánto que espero el bondi? ¡treinta minutos, malditos políticos que no invierten en nuestro sistema de transporte público, dejen de robarse todo!Ahh, cómo me gustaría ser millonaria. Me esperaría mi auto calentito... aunque seguro me quejaría por los pocos espacios para estacionar, y me estresaría y me enfermaría y ¡qué bueno, ahí viene el colectivo!
Ufa, solo hay hombres acá arriba. Me siento observada tengo miedo. Me voy a sentar bien adelante. Ay, què hago? mirà si se sube un anciano y tengo que pararme para cambiar de lugar, ¡y mirà si justo me toca al lado de un violador! Bueno, ya fue todo, me conviene sentarme  y ya, así cuando llego a mi parada puedo bajarme mucho más rápido bajo la mirada atenta del chofer, que viene bastante serio, es como que ya se aburrió de hacer tantos años el mismo recorrido, no mira ninguna casa con entusiasmo, solo y en silencio maneja y a veces da la sensación de que no escucha las conversaciones de ninguno de los pasajeros, quizàs está esperando llegar a su casa para poder dormir con miles de frazadas. Tengo ganas de hacer lo mismo, cuando llegue me voy a hacer una súper capa de acolchados.