domingo, 31 de marzo de 2013

tus ojos en mí



Sartre considera que es un dato de experiencia la presencia del otro como sujeto: el otro nos es presente de un modo manifiesto en la experiencia de la mirada, que es la experiencia fundamental en la comunicación. Cuando sentimos que alguien nos mira, sentimos que estamos ante otra subjetividad, ante otra conciencia, no ante un mero objeto; del otro que se nos hace presente de este modo podemos temer que se enfrente a nuestros proyectos, a nuestra libertad; sentimos que estamos delante de un ser con el que podemos contar, o al que nos hemos de oponer, delante de un ser que nos valora y pone en cuestión lo que somos, lo que queremos, nuestro ser. Es el ámbito primero que abre la puerta a la comunicación.
       Fijémonos en el ejemplo que el propio Sartre presenta en “El ser y la nada”: estamos en un hotel, vamos por el pasillo, oímos unos ruidos extraños en una de las habitaciones, nos acercamos despacio, sin hacer ruido, nos detenemos ante la puerta para oír mejor, miramos por el ojo de la cerradura, espiamos; nuestra conciencia atiende a lo que ocurre en el habitación, está dirigida a las cosas, no atendemos a nosotros mismos; pero, de repente, sentimos que alguien nos mira, que un camarero u otro huésped se acerca, se para a nuestra espalda y nos ve espiando. Al darnos cuenta de que nos ven, de que nos miran, sentimos vergüenza sentimiento que tienedos direcciones: por un lado la conciencia del otro, de su presencia, y no del otro como una mera cosa más sino como un sujeto, como alguien del que se puede esperar una conducta que nos puede comprometer; pero, a la vez, somos conscientes de nosotros mismos, de nosotros en la situación concreta en la que vivimos. Con este ejemplo Sartre quiere mostrar dos cosas: que nuestro conocimiento del otro (y del otro como sujeto), no es mera conjetura, no es algo probable, sino un dato que vivimos con  evidencia; y en segundo lugar que la presencia del otro es necesaria para nuestro propia autoconciencia, somos conscientes de nosotros mismos en la medida en que el otro nos valora, cuenta con nosotros, nos estima, odia, quiere, detesta... La presencia del otro como sujeto, su mirada, tiene un valor tan importante que sólo  mediante ella se puede decir que somos conscientes de nosotros mismos.

Bibliografía - Leyendo sobre Sartre en la web

lunes, 11 de marzo de 2013

la nostalgia.

Escucharon vinilos. y todas las canciones hablaban de la libertad. Pero con eso no bastó. Y encendieron la radio. Sólo sonaron melodías apagadas que lamentaban el amor no correspondido y vibraban al ritmo de un corazón melancólico, dominical y nocturno, con la sensación de querer dormir una vida entera para no soportar la presión mental de las charlas adeudadas con seres olvidados.
No había razón para hablar, tampoco para sentir. No pasaba la música corriendo por sus venas. Los estaba envenenando la razón. Se estaban contagiando de la sociedad.
Y así pasaron minutos, que arrastraban lentamente todas las lágrimas hacia afuera, con ira, culpa, rebelión y dolor. Los últimos tintes de pintura se derretían en un arte abstracto. Y la única estrella del cielo, brindaba la luz necesaria para desterrar el color que todavía habitaba en sus almas.

domingo, 3 de marzo de 2013

*



Me le acerqué suspicaz
y le tendí un anzuelo.
Vamos a fumar un porro ahí
Me gusta verte reír

jueves, 28 de febrero de 2013

suelta


Dibujando pinceladas de futuro en nuestras mentes, algún día, ese futuro será presente. Para mí nada es eterno sino el momento. Desde acá, sentimos que el tiempo se puede tocar, pero no hay lugar para la ilusión cuando el cerebro razona. Aprendimos que por decir corazón quince veces uno no es poeta. Que hay personas que por recordarlas, nunca saldrán del ayer. No compramos flores de plástico, cultivamos colores todavía desconocidos a la mirada de la humanidad. 
Y este, es un momento único perdido en las agujas del reloj, una estrella fugaz en un cielo invernal, una cara conocida entre la multitud, una sonrisa nerviosa. La cara buena de una moneda. Una cama desecha. Un poema a medio terminar. Es un roce que estimula los sentidos. Un deseo al soplar las velas. Un sueño que trata de vencer al despertador.

martes, 26 de febrero de 2013

for one reason

Distanciarse. Aunque sea mentalmente. Salir de la conversación, alejarse a un mundo inventado, que parezca que no hay nada que pueda interrumpir mi conexión con el universo. Cada vez que más desconfío de alguien, más confío en las estrellas. Que se multipliquen las ganas de experimentar lo que venga. Que no existan barreras entre el futuro y el presente.
Que las palabras empiecen a cobrar importancia, para que se haga realmente lo que se dice. Que nunca vuelvas a hablar ambigüedades para sonreír tímidamente esperando que alguien diga la última frase. En el silencio más largo está la verdadera credibilidad. Enojarse, ¿para qué? es un trabajo. y nadie trabaja sin recompensas. Es gesticular, opinar con malas vibras, resignar el estado físico y mental a la completa decadencia humana. Es perder, es no saber intentar.

martes, 12 de febrero de 2013

Nada grande se ha hecho en el mundo sin una gran pasión.


Siempre viví como una transeúnte, en la voluptuosidad de no poseer; creyendo que nada es mío, le tengo horror a esa palabra. Me estremezco cuando escucho a alguien hablar de sus falsas victorias. Soy metafísicamente única.
Deberíamos poder renunciar a todo, incluso al propio nombre, lanzarnos al anonimato con pasión y furor. La renuncia es otra palabra para designar lo absoluto.
Entwerden, sustraerse al devenir (la palabra alemana más hermosa y significativa que conozco). Tengo una piedad inmensa por todo lo que no es materia, porque siento hasta el sufrimiento, y la emoción que pesa sobre la vida mientras dura.

sábado, 2 de febrero de 2013

nébula

Me gustaría estar dentro de las entrañas de los seres más oscuros,sólo para entender el porqué de tanto sufrimiento ante una naturaleza tan sabia y perfectamente imperfecta,que nos da miles de chances para levantarnos una y otra vez, ante el dolor de una pérdida o una derrota.
Me gustaría saber si el universo tiene fin, si se acaba en algún momento, o si vivimos dentro de una partícula. sólo para poder dormir tranquila. Para dejar de preguntarme cada noche a qué vine a este mundo. También me gustaría detener el tiempo,para hacer que mis mejores momentos se conviertan en casi-eternos.
El secreto está en ser y no en deber hacer, suena fácil, y su ejecución es imposible de concretar. La gente sigue haciendo maldades,y yo me dedico a contar cada paso de las agujas del reloj,con ganas de haberme decidido en el momento justo de algunas decisiones que ahora me marcan y me dejan grandes cicatrices. Aprendamos,y no sigamos alimentando a ese espíritu conformista que devuelve preguntas en vez de respuestas ante planteos filosóficos que sólo conocemos y debatimos con nuestra conciencia.
A veces necesito gritar,otras reír,otras llorar. y el mejor mecanismo de defensa ante la melancolía de una tarde aburrida es ese cálido abrazo que no puede darte ninguna frazada, ningún disco y ninguna película, sino aquellas personas que irradian amor por inercia,por instinto,por error, por el sólo hecho de creer que la justicia nunca existió, y que entiende que querer es parte de una necesidad fisiológica, porque la historia del que está a mi lado se está escribiendo en la mía.


domingo, 9 de diciembre de 2012

mi reflejo en tus palabras

Quisiera hacer un libro que altere a los hombres, que sea como una puerta abierta que los lleve a un lugar al que nadie hubiera consentido en ir, una puerta simplemente ligada con la realidad.
-Antonin Artaud

martes, 23 de octubre de 2012

In the sky with diamonds

Empiezo a pensar que 'nada' acompañado de siempre es la sintonía perfecta, que los ajustes encajan bien en cada tono de voz.
Por eso creí en la fórmula llamada 'dos en uno' : dos personas pensando igual, actuando igual, que eso estaba bien. Y creo en las certezas, y evidentemente encontré mi cifra necesaria, por más que la respuesta sea 44.
Yo sé que si brilla tanto como la luna, como todos los cúmulos de estrellas, como todas las auroras polares, como todos los cometas, es para siempre.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Soy una chispa que no para de brillar con tanta luz alrededor


Quiero ir a un campo repleto de jazmines y bailar entre ellos. Sacar fotos y pensar en Moon. Hacer un software para poder subir a mi mente los favoritos de la semana, como en internet. Todo está bajo control y lo ferpecto aburre. Pero no tengo temor, porque los desafíos son increíblemente buenos a la hora de volver en cosas hermosas.
Ahora voy a leer, a Freud. Quería creer en el método conductista  estímulo-respuesta. Pero gracias al cosmos soy mucho más que eso, tengo que quedarme con la teoría de los deseos y  mientras tanto sigo soñando con las estrellas.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Se me rompió el amor de tanto usarlo

Siempre soñé con ser un pez. Porque dicen que los peces no tienen memoria, y no pueden acordarse de nada. Y si no me acuerdo de nada puedo levantarme cada día y vivir todo como si fuera la primera vez: el primer beso, la primera canción, la primera vez que morí al hacer el amor.. Porque hay momentos mágicos, como cuando esa cierta persona me toca y me roza la piel,  ese instante que tendría que fotografiar porque nunca se asemejaría  a nada. Me gusta saber que hay cosas refugiadas contra el olvido, cosas para las que no pasa el tiempo, con esos mosquitos atrapados en ámbar durante millones de años. El mundo sigue adelante pero ellos se quedan ahí para siempre.
El recuerdo único es el paraíso del que no podemos ser expulsados. Pero, el universo conspira a favor de los que mueven el mundo y esos son los que lo paran.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Engañé a la vida abrazándola un rato


Todo en este mundo pasa por algo. Todo gira en el sentido que gira por alguna explicación lunática. No creo en las casualidades.
Las circunstancias regalan paz para mis días y energía para mis noches, no hay que afilar colmillos sino evitar que las cosas lindas se transformen en perdidas.
Ahora, nado a la deriva de un mar lleno de espuma, buscando razones para confiar en las buenas cosas que este mundo todavía es capaz de producir, adentrándome en el presente, viviendo por y para este mismo instante. Para el siguiente suspiro. Para la próxima mirada. Para mí.